La Fundación Chirino celebra su undécimo aniversario con ‘Forja del viento’, un espectáculo de percusión inspirado en la obra del escultor

La Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino conmemora el sábado 28 de marzo el undécimo aniversario de su apertura con el espectáculo Forja del viento. La materia que respira, que dirige el percusionista Francisco Navarro. El Castillo de la Luz, sede de la Fundación Martín Chirino, que abrió sus puertas un 28 de marzo de 2015, ha programado dos pases, a las 19.00 y 20.00 horas, de esta excepcional propuesta sonora y visual inspirada en la obra escultórica de Martín Chirino, donde la percusión se convierte en arte de transformación, un medio para revelar la energía elemental del hierro, del aire y del espíritu.

Un espectáculo en cinco movimientos que conecta y dialoga con las esculturas de Martín Chirino. Cinco composiciones que evocan una dimensión simbólica del cosmos del escultor: la raíz, el viento, lo femenino, la memoria y la espiral. El hierro que Chirino doblaba, torsionaba y hacía respirar, encuentra su eco en el sonido metálico, en el pulso rítmico, en la energía contenida del golpe. “Lo que pretendemos en este proyecto es rendir un homenaje a la obra de Martín Chirino a través de la percusión. Un homenaje musical en el que hacemos un viaje con algunas de las esculturas más significativas de Chirino, Lady Harimaguada, las series Afrocan y Reinas Negras, y además dos de sus fuentes de inspiración como fueron el viento y las espirales”, explica Francisco Navarro, director de Forja del viento. La materia que respira.

Francisco Navarro

Francisco Navarro, timbal solista en la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria desde 2009 y miembro del proyecto Per-QT DÚO, afirma que con este proyecto sonoro y visual “pretendemos dar vida musical a la obra de Chirino con un repertorio en el que hay muchos elementos de percusión metálica como gongs, cencerros, crótalos, vibráfonos, hay mucho ritmo. Y hemos creado instrumentos para esta ocasión como unos cuencos metálicos para dar vida a lo que sería el taller del escultor, toda esa sonoridad de lo que sería su estudio”.

Con un repertorio de obras de Iannis Xenakis, Elliot Cole, Tchiki Dúo y Philip Glass escogidas para Forjar el viento, el director y percusionista Francisco Navarro destaca especialmente las piezas a interpretar de Xenakis y Glass y la conexión a que se prestan con las esculturas de Martín Chirino. “Habría que destacar a dos compositores que para mi son arquitectos y escultores musicales como son Iannis Xenakis, de quien interpretamos dos obras: Okho, a tres djembes, que daría homenaje a la serie Afrocan; y otra pieza para percusión solo que se llama Rebonds B. Ambas son obras escultóricas de repertorio para cualquier percusionista”.

En cuanto a Philip Glass, “otro compositor que es un mago de la arquitectura sonora”, según Navarro, se interpreta Madeira River, que se incluye en el disco Aguas da Amazonia. “Con ella pretendemos rendir homenaje al leitmotiv de la obra de Chirino que son las espirales. Un mantra sonoro que va repitiéndose y en cada repetición se van añadiendo nuevas sonoridades y colores a través de la percusión”, destaca el director y percusionista.

En directo en el Castillo de la Luz, Francisco Navarro estará acompañado por otros tres percusionistas, David Hernández, Markel Pérez y Joel Reyes; la videocreación y visuales de Belén Álvarez (Lajalada); y la iluminación de Jacinto Cabrera.

Belén Álvarez es una artista grancanaria que se dedica a la enseñanza musical, composición de música para jingles, spots, documentales, cortometrajes y algún largometraje; instalaciones o espectáculos; edición de videos, y video creación en directo. En su nuevo proyecto musical Lajalada vierte sus creaciones musicales más personales. En esta ocasión, Álvarez ha creado el soporte visual del espectáculo Forja del viento. La materia que respira.

Cinco movimientos sobre el cosmos de Chirino

I. Afrocan – Raíz y resonancia. Todo comienza en la tierra. Okho, de Iannis Xenakis.

En Afrocan, la percusión emerge como rito de origen, un canto arcaico que recuerda la unidad entre el hombre y la materia. Los timbres del tambor, las polirritmias tribales y la energía del gesto conectan con la esencia africana que inspiró la serie Afrocan de Chirino.

II. El Viento – Suspensión y vacío. Tras la tierra, el aire. Postludes, de Elliot Cole.

Elliot Cole enseña a escuchar lo invisible, a percibir la forma del silencio y la resonancia como si fueran esculturas de aire. En este segundo movimiento, los crótalos, campanas y el vibráfono suspenden el tiempo. El silencio ocupa el centro, y lo que antes fue golpe ahora es respiración contenida.

III. Lady Harimaguada – Lo femenino, el origen. En el centro de la espiral habita lo femenino. Rebounds B, de Iannis Xenakis.

La obra de Iannis Xenakis nos guía hacia una escultura sonora donde la percusión es materia en movimiento. Esa misma energía se condensa en Lady Harimaguada, cuya espiral parece capturar un impulso en tensión. Juntas, ambas obras trraducen fuerzas físicas en forma: una es escultura en el tiempo, la otra, ritmo hecho espacio.

IV. Reinas Negras – Poder y memoria. En el corazón del metal late la oscuridad. Fudo, de Tchiki Dúo.

Aquí la percusión adquiere su forma más física, más terrenal. Fudo aporta una energía casi industrial, una arquitectura de ritmos que chocan, se entrelazan y se imponen. Las Reinas Negras de Chirino son símbolo de poder, de dignidad y de memoria. En este movimiento, la percusión se erige como monumento sonoro.

V. Espirales. El ciclo se cierra y se abre a la vez.
El ciclo se cierra y se abre a la vez. Madeira River, de Philip Glass.

De la densidad del hierro emerge la transparencia del aire. Madeira River de Philip Glass marca el punto de equilibrio: una geometría sonora de precisión matemática y energía contenida. Los pulsos se repiten, se desplazan, se multiplican. La música gira sobre sí misma, como una espiral infinita que avanza y regresa, que nunca termina de cerrarse.

Una lectura contemporánea al legado de Chirino

La Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino celebra el undécimo aniversario de su inauguración con el espectáculo Forja del viento. La materia que respira. “Cumplimos once años de avance y posicionamiento en el sector cultural y en la sociedad, y desde el inicio de nuestra andadura a inicios del año 2015, hemos querido demostrar nuestro compromiso de Canarias al mundo siguiendo el leitmotiv de nuestro fundador Martín Chirino a través de múltiples acciones, una parte muy importante de las cuales hemos desarrollado de la mano de otras entidades que nos han ayudado a cumplir nuestro objetivo de servicio comunitario”, afirma el director de la Fundación Martín Chirino, Jesús M. Castaño.

Recuerda Jesús M. Castaño que “como punto de partida, la Fundación nació con la pretensión de abordar y contextualizar la obra de Martín Chirino y su conexión con las vanguardias y movimientos contemporáneos universales y sus profundas raíces insulares. Por tratarse de una Fundación de autor, el nexo que una o aglutine todos los proyectos será el legado artístico, el pensamiento y filosofía del artista”.

En este contexto se sitúa el espectáculo Forja del viento. La materia que respira, con el que la Fundación Martín Chirino conmemora este sábado 28 de marzo su undécimo aniversario. “Como institución dedicada a las artes plásticas, en cada aniversario la Fundación programa un evento en el que teatro, danza y música dialoguen con el legado del escultor, expandiendo su significado desde una lectura contemporánea”, asegura el director.


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